El accidente cerebrovascular (ACV), también conocido como derrame cerebral o ictus, es una de las principales causas de discapacidad y muerte en el mundo. Sucede cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe o cuando un vaso sanguíneo se rompe. En ambos casos, las células cerebrales comienzan a dañarse en cuestión de minutos. Por eso, saber reconocer las señales y actuar con rapidez es fundamental. En este artículo te explicamos la prueba FAST, una herramienta sencilla que puede ayudarte a identificar un ACV a tiempo.
¿Qué es un ACV y por qué es una emergencia?
Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular. El ACV isquémico ocurre cuando un coágulo obstruye una arteria que lleva sangre al cerebro; es el más frecuente. El ACV hemorrágico sucede cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca un sangrado dentro del cerebro.
En ambos casos, las neuronas afectadas dejan de recibir oxígeno y nutrientes. Se estima que durante un ACV se pierden millones de neuronas por cada minuto sin tratamiento. Por eso existe el concepto de que tiempo es cerebro: cuanto antes reciba atención la persona, mayores son las posibilidades de recuperación.
La prueba FAST: cómo reconocer un derrame
FAST es un acrónimo en inglés que resume los signos más comunes de un ACV y la acción a tomar. Es fácil de recordar y puede aplicarse en segundos:
- F (Face / Cara): pide a la persona que sonría. Observa si un lado de la cara se cae o queda inmóvil, o si la sonrisa es asimétrica.
- A (Arms / Brazos): pídele que levante ambos brazos. Fíjate si uno de ellos cae o no puede mantenerse elevado.
- S (Speech / Habla): pídele que repita una frase sencilla. Nota si el habla es confusa, arrastrada o si no logra hablar.
- T (Time / Tiempo): si observas cualquiera de estos signos, es tiempo de llamar de inmediato a la línea de emergencias. Anota la hora en que comenzaron los síntomas.
Aunque solo aparezca uno de los signos de la prueba FAST, no esperes a ver si mejora. Llama de inmediato a la línea de emergencias y registra la hora exacta en que empezaron los síntomas: ese dato es clave para el tratamiento.
Otras señales de alarma
Además de los signos de la prueba FAST, hay otros síntomas que pueden indicar un ACV:
- Entumecimiento o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente de un solo lado del cuerpo.
- Confusión súbita o dificultad para entender lo que se dice.
- Problemas repentinos de visión en uno o ambos ojos.
- Dificultad para caminar, mareo, pérdida del equilibrio o de la coordinación.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa conocida.
Estos síntomas aparecen de forma brusca. Si surgen sin explicación, deben tratarse como una emergencia.
Qué hacer mientras llega la ambulancia
Si sospechas que una persona está teniendo un ACV, sigue estos pasos:
- Llama de inmediato a la línea de emergencias e indica que sospechas de un derrame cerebral. Menciona la hora de inicio de los síntomas.
- Acuesta a la persona de lado si está inconsciente pero respira, para evitar que se ahogue con saliva o vómito.
- Si está consciente, ayúdala a recostarse cómodamente con la cabeza ligeramente elevada y mantenla en calma.
- No le des de comer ni de beber. El ACV puede afectar la capacidad de tragar y provocar atragantamiento.
- No le administres medicamentos por cuenta propia, ni siquiera aspirina, ya que algunos tipos de ACV empeoran con ciertos fármacos.
- Acompáñala y observa cualquier cambio para informarlo al personal de emergencias.
Factores de riesgo y prevención
Conocer los factores de riesgo ayuda a prevenir un ACV. Entre los más importantes están la presión arterial alta, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo. Para reducir el riesgo se recomienda:
- Controlar la presión arterial de forma regular.
- Mantener una alimentación saludable y baja en sal.
- Realizar actividad física con frecuencia.
- Evitar el tabaco y moderar el alcohol.
- Cumplir con los controles médicos y los tratamientos indicados.
Conclusión
El ACV es una emergencia en la que cada segundo cuenta. La prueba FAST es una herramienta sencilla y poderosa para reconocerlo a tiempo. Memorízala, compártela con tu familia y, ante cualquier signo, actúa sin demora. Una respuesta rápida puede salvar la vida de una persona y reducir las secuelas.
Aviso importante: la información de este artículo es de carácter orientativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Ante cualquier emergencia médica, llama de inmediato a la línea de emergencias disponible las 24 horas, los 7 días de la semana.
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