Atención 24 horas · 365 días del año

Primeros auxilios

Emergencias diabéticas: hipoglucemia e hiperglucemia

Equipo médico de MOBISALUD8 min de lectura

Las personas con diabetes pueden enfrentar situaciones de emergencia cuando sus niveles de azúcar en sangre se desequilibran de forma importante. Estos episodios pueden deberse a una glucosa demasiado baja (hipoglucemia) o demasiado alta (hiperglucemia), y aunque los nombres se parecen, requieren respuestas distintas. Reconocer cada situación y saber cómo actuar puede evitar complicaciones graves. En este artículo te explicamos cómo diferenciarlas y qué hacer en cada caso.

¿Por qué ocurren las emergencias diabéticas?

La diabetes afecta la forma en que el cuerpo regula el azúcar en sangre. Cuando este equilibrio se rompe, pueden aparecer crisis. La hipoglucemia suele producirse por exceso de insulina o medicación, comidas saltadas o ejercicio intenso. La hiperglucemia, en cambio, aparece cuando falta insulina, ante infecciones, estrés o el consumo excesivo de alimentos ricos en azúcar.

Ambas situaciones son serias, pero la hipoglucemia tiende a instalarse de forma rápida, mientras que la hiperglucemia suele desarrollarse de manera más lenta a lo largo de horas o días. Comprender esta diferencia ayuda a quien acompaña a la persona a anticiparse y a reaccionar de la forma correcta en cada caso. Conviene recordar que tanto los niveles muy bajos como los muy altos de azúcar pueden afectar el estado de conciencia, por lo que vigilar la respuesta de la persona es siempre una prioridad.

Hipoglucemia: el azúcar demasiado bajo

La hipoglucemia es la emergencia diabética más común y, con frecuencia, la más rápida en aparecer. Sus síntomas incluyen:

  • Sudoración fría y palidez.
  • Temblores y debilidad.
  • Hambre repentina e intensa.
  • Confusión, irritabilidad o cambios de comportamiento.
  • Mareo, visión borrosa o dolor de cabeza.
  • Latidos acelerados.
  • En casos graves, pérdida del conocimiento o convulsiones.
Si la persona está consciente y puede tragar, ofrécele de inmediato una fuente de azúcar de absorción rápida, como un jugo o agua con azúcar. La regla práctica es: ante la duda entre azúcar alto o bajo, trata primero como si fuera bajo.

Cómo actuar ante una hipoglucemia

La intervención debe ser rápida pero ordenada. Sigue estos pasos:

  1. Si la persona está consciente, dale una bebida azucarada, una cucharada de azúcar o miel, o caramelos.
  2. Espera unos 15 minutos y observa si mejora. Si sigue mal y dispones de más azúcar, repite la toma.
  3. Cuando se recupere, ofrécele un alimento más completo, como pan o galletas, para estabilizar la glucosa.
  4. Si está inconsciente, no le des nada por la boca. Colócala de lado y llama de inmediato a la línea de emergencias.

Hiperglucemia: el azúcar demasiado alto

La hiperglucemia se desarrolla con más lentitud, pero puede derivar en complicaciones graves si no se atiende. Sus síntomas suelen incluir:

  • Sed intensa y boca seca.
  • Necesidad frecuente de orinar.
  • Cansancio y somnolencia.
  • Visión borrosa.
  • Aliento con olor afrutado en casos avanzados.
  • Respiración rápida y profunda.
  • Náuseas, vómitos o dolor abdominal.

Cuando la hiperglucemia es severa puede evolucionar hacia un cuadro potencialmente mortal. Por ello, ante síntomas marcados o deterioro del estado general, es imprescindible buscar atención médica sin demora.

Cómo actuar ante una hiperglucemia

A diferencia de la hipoglucemia, aquí no debes ofrecer azúcar. Las acciones recomendadas son:

  1. Anima a la persona a hidratarse con agua si está consciente y puede beber.
  2. Evita darle alimentos o bebidas con azúcar.
  3. Si la persona tiene su pauta de insulina indicada por su médico, ayúdala a seguirla solo si ella misma lo gestiona habitualmente.
  4. Vigila su nivel de conciencia y respiración.
  5. Llama a la línea de emergencias si hay vómitos, somnolencia intensa, respiración agitada o deterioro evidente.

Claves para diferenciarlas y prevenir

La forma de aparición ofrece una pista útil: la hipoglucemia es brusca, con sudoración, temblor y confusión; la hiperglucemia es gradual, con sed, ganas de orinar y cansancio. Sin embargo, no siempre es fácil distinguirlas a simple vista, por lo que ante la duda y si la persona está consciente, ofrecer azúcar suele ser lo más seguro.

Para prevenir estos episodios, las personas con diabetes deben seguir su tratamiento, mantener horarios regulares de comida, controlar su glucosa y conocer sus señales de alerta. El entorno familiar también debe estar informado para reaccionar a tiempo.

Recomendaciones para el día a día

Algunos hábitos sencillos reducen el riesgo de crisis y ayudan a mantener la glucosa estable. Ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Lleva siempre contigo una fuente de azúcar de absorción rápida, por si aparece una hipoglucemia.
  • No omitas comidas ni ajustes la medicación por cuenta propia.
  • Mide la glucosa antes de conducir o de realizar actividad física intensa.
  • Mantén una hidratación adecuada, sobre todo en días calurosos o cuando hay fiebre.
  • Usa una identificación o tarjeta que indique tu condición de diabético.

Informar a familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre cómo actuar puede ser determinante. Una persona capacitada cerca puede ofrecer azúcar a tiempo o pedir ayuda con rapidez ante una pérdida de conocimiento.

La información de este artículo es orientativa y de carácter divulgativo, y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante cualquier emergencia diabética con pérdida de conciencia, convulsiones o deterioro grave, llama de inmediato a la línea de emergencias disponible 24/7.

#diabetes#hipoglucemia#hiperglucemia#primeros auxilios#emergencias

¿Estás ante una emergencia médica?

No esperes. Nuestra línea está disponible 24 horas · 365 días del año.

Llamar ahora: 0412 127 0550